domingo, 15 de agosto de 2021

La suspensión temporal de la convertibilidad del dólar estadounidense en oro u otros activos de reserva: 50 aniversario

Pues sí, el título lo dice todo, hace medio siglo, un día como hoy, 15 de agosto, se produjo este hito que nos condujo al mundo del dinero FIAT, un mundo que Nixon, leyendo de un papel, anunció que sería temporal, pero ¿qué podemos esperar de los políticos?, ¿que digan la verdad?... come on 








Aquí Nixon en acción: https://www.youtube.com/watch?v=7_Xw5tWsOQo


Aquí te lo cuenta la Reserva Federal: https://www.federalreservehistory.org/essays/gold-convertibility-ends


Aquí encontraréis información: https://wtfhappenedin1971.com/







viernes, 3 de enero de 2020

Fragmento de "Sobre la naturaleza", de Anaxágoras



"Todas las demás cosas tienen una porción de todo, pero la Mente es infinita, autónoma y no está mezclada con ninguna, sino que ella sola es por sí misma. Pues si no fuera por sí misma, sino que, si estuviera mezclada con alguna cosa, participaría de todas las demás, pues en cada cosa hay una porción de todo, como antes dije; las cosas mezcladas con ella le impedirían que pudiera gobernar ninguna de ellas del modo que lo hace al ser ella sola por sí misma. Es, en efecto, la más sutil y la más pura de todas; tiene el conocimiento todo sobre cada cosa y el máximo poder. La Mente gobierna todas las cosas que tienen vida, tanto las más grandes como las más pequeñas. La Mente gobernó también toda la rotación, de tal manera que comenzó a girar en el comienzo. Empezó a girar primeramente a partir de un área pequeña, ahora gira sobre una mayor y girará sobre otra aún mayor. Conoce todas las cosas mezcladas, separadas y divididas. La Mente ordenó todas cuantas cosas iban a ser, todas cuantas fueron y ahora no son, todas cuantas ahora son y cuantas serán, incluso esta rotación en que ahora giran las estrellas, el sol y la luna, el aire y el éter que están siendo separados. Esta rotación los hizo separarse. Lo denso se separa de lo raro, lo cálido de lo frío, lo brillante de lo tenebroso y lo seco de lo húmedo. Hay muchas porciones de muchas cosas, pero ninguna está separada ni dividida completamente de la otra salvo la Mente. La Mente es toda semejante, tanto en sus partes más grandes como en las más pequeñas, mientras que ninguna otra cosa es semejante a ninguna otra, sino que cada cuerpo singular es y fue más manifiestamente aquello de lo que más contiene. (...) Y cuando la Mente inició el movimiento, estaba separada de todo lo que era movido y todo cuanto la Mente movió quedó separado; mientras las cosas se movían y eran divididas, la rotación aumentaba grandemente su proceso de división."


martes, 18 de diciembre de 2018

Dónde




La vertiginosidad de tus palabras
y la transparencia de tu aliento
envuelven el mundo con firmeza.

¿Dónde guardas el rostro?
¿Dónde exhala tu conciencia?
¿Entre la piedra y el agua?
¿Entre el ala y el vuelo?

No te lamentes,
cada latido es un remolino arrebatado,
cada invocación enardece el alma.

¿Cómo amalgamarse con el fulgor?
¿Cómo ausentarse de lo inanimado?
¿Con la memoria?
¿Con el desconcierto?

Tu lenguaje ancestral crepita
en el firmamento,
los astros reniegan de la muerte.


Jean-Jacques Rousseau: masoquista y exhibicionista



<Jean Jacques Rosseau confesó tan abiertamente su gusto por el azote que la perversión del escritor es un hecho admitido. "Había encontrado en el dolor, incluso en la vergüenza, una mezcla de sensualidad que me había dejado con más deseo que temor de volver a experimentarlo de la misma mano." El masoquismo y el exhibicionismo, que desempeñaron un papel tan esencial en su juventud, encontraron una forma sublimada en la escritura y la filosofía. "Buscaba alamedas oscuras -cuenta-, cobertizos ocultos donde pudiera exponerme de lejos ante las mujeres, en el estado en que querría haber estado ante ellas (...). El estúpido placer que me producía exhibirme ante sus ojos es indescriptible." Esta tendencia instintiva al exhibicionismo es comparable a la forma impúdica en que se desnuda en las Confesiones. La obra no es en este caso más que el reflejo de la personalidad.>

("El genio y la locura", de Philippe Brenot, Ediciones B, 1998, páginas 123-124).

domingo, 24 de julio de 2016

Inigualable desgarro



Lamentas que el mar
posea fondo,
no existe corazón
que más profundo llegue.
¿De qué materia
está hecha la propia sombra?

El ejercicio de la lucidez
trae cadáveres necesarios,
hasta la orilla ruedan
para ser lavados:
   el mal queda afuera.

Las olas se comen
de la historia la podredumbre.
La restinga
y el aire comparten
en sus límites más extremos
el sol.




domingo, 19 de junio de 2016

Familia en euskera es Familia



En el fondo de la sangre
apareces,
memoria de la montaña,
memoria
de la nieve;
en el fondo de los huesos
vibras,
palabra y raíz
de mis antepasados.


(05/12/2014)

Hay una guerra en marcha



He cancelado todo aquello
que pudiera usar el enemigo.
Me niego a torcer el brazo,
a que reine la oscuridad.

¿Dónde yacen las caídas
que me separaron
de todo lo amado?

Las personas creen que el pasado
puede guiarles.

¿Dónde viven los poemas
que me acercaban
al odio más absurdo?

La verdad no es mala
en comparación
con el tiempo por vivir.

(16/09/2014)


jueves, 14 de abril de 2016

Antigravedad



No creáis, humanos,
piltrajas bajo nuestro dominio,
en lo que vuestros dos ojos ven,
renegad, humanos,
de todos vuestros sentidos,
y más todavía,
renegad del pensamiento, extirparos la glándula pineal;
no penséis, no creáis en vuestras intuiciones,
porque nosotros somos más listos,
tenemos diplomas y medallas,
tenemos dinero y poder,
tenemos una corte de aduladores,
payasos a sueldo,
actrices y actores para cada ocasión,
tenemos armas y nuestra ley nos permite usarlas
cuándo queramos, cómo queramos, dónde queramos,
contra quién queramos,
y vosotros, humanos,
piltrajas con el cerebro atrofiado,
nos dais la razón, avaláis estas salvajadas, incluso las exigís
y os tragáis una mentira tras otra,
a cada cual más inverosímil,
os alimentáis de propaganda adulterada y pedís más,
como los borrachos, como los drogadictos,
como los locos,
como quienes quieren autodestruirse
porque se han creído que no valen para nada,
porque desde pequeños
les repitieron que no eran más que polvo
perdido en la galaxia,
cosmovisión conscientemente,
distorsionada por las lentes que nos convienen
en cada momento.
Vuestro más preciado tesoro es vuestra alma,
la singularidad final e inicial,
el hilo dorado que os une a lo divino,
pero renegáis de ella, la vendéis por comodidad mórbida,
por las migajas que se nos caen de los bolsillos.

sábado, 13 de febrero de 2016

Antigravedad

Al final perderán la batalla. La verdad sólo necesita tiempo. No hay más. Antigravedad.

miércoles, 26 de agosto de 2015

J. A. Valente

"El material sobre el que el poeta se dispone a trabajar no está clarificado por el conocimiento previo que el poeta tenga de él, sino que espera precisamente esa clarificación. El único medio que el poeta tiene para sondear ese material informe es el lenguaje: una palabra, una frase, quizá un verso."
J. A. Valente

lunes, 20 de julio de 2015

Entrevista a Ray Loriga, en La Revista, en los noventa.



Pregunta.-Todo el mundo querrá preguntarle lo mismo, ¿cómo se hace uno director de la mañana a la noche?
Respuesta.-No ha sido tan accidental como parece, yo siempre he pensado en hacer cine. Al mismo tiempo que escribía, me he formado en las filmotecas, y he ido buscando películas extrañas por todo el mundo. Pero la dirección me cayó del cielo, hablaban de comprar los derechos y un día me la ofrecieron. Puse en una mano el miedo y en otra la pasión: ganó la pasión con grandes dosis de miedo.
P.-De todas formas, sus libros nunca han tenido un público especialmente lector, sino gente interesada por la música y el cine, puede que también por la poesía. 
R.-Es cierto, es un público a medias. Los editores suponían que era un sector de gente que no leía, que no contaba, pero se demostró que sí, que ahí había un hueco para la literatura, y eso me ha hecho especial ilusión.
P.-¿Por eso no le dio pudor utilizar su rostro en la portada de uno de sus libros? 
R.-Eso es más habitual de lo que muchos han querido decir. Sí, la verdad es que fue un gesto. Bob Dylan es un escritor fabuloso, mejor que muchos literatos, y su rostro sale en todas las portadas de sus discos. Además, Héroes era casi un disco, eran las canciones que uno oye en su cabeza, y el narrador era yo: me pareció una jugada honesta.
P.-¿Le gustó convertirse en un fenómeno, casi como un cantante de rock?
R.-Era un poco lo que significaba ese libro. Entre mis referencias se compatibilizan perfectamente Kerouac con Bob Dylan o con Ginsberg, o Patti Smith con Rimbaud. El rock and roll no es sólo música, es cine, es literatura, es pintura, hay una conexión entre todo.
P.-Sus tres primeros libros fueron marcadamente autobiográficos, y en el cuarto se decidió por una novela de género. La impresión es que Ray sigue ahí, entre el narrador y el protagonista.
R.-Sí, el personaje que yo he sido en libros anteriores se desdobla entre los dos hermanos, el que soy y el que me gustaría ser. Utilicé la ficción como quien cuelga su traje en la percha de otro, y esto te da una tranquilidad para escribir.
P.-¿De dónde le surge ese interés por la relación fraternal, tan tierna? 
R.-Siempre me han gustado las historias de hermanos. Yo tengo un hermano prácticamente de mi edad, crecimos juntos, y ese lazo que se establece entre hermanos, que tú matarías por tu hermano y él, por ti, ese compromiso por encima de la amistad, esa nobleza inquebrantable, me interesa muchísimo.
P.-Ray, ¿todavía se siente al margen de las ilusiones comunes?
R.-Sí, casi más al margen que nunca. Conforme vas pudiendo acotar tu jardín y te va creciendo, cada vez necesitas menos del jardín de al lado. La ira puede ser menor, porque cuando empecé a escribir venía de participar en un mundo que no me gustaba, y en cambio ahora, estoy donde me gusta.
P.-¿No es más fácil renunciar a las cosas cuando ya se tuvieron? 
R.-A mí no me gusta presumir de marginal, precisamente por eso: es muy fácil ser marginal cuando es una opción propia, lo difícil es cuando no tienes más cojones. Tampoco creo que uno deje de ser lo que era porque su público aumente, uno empieza a la contra y acaba teniendo público. La razón de la cultura underground es el rechazo, pero también hay mucho cuento: las obras hay que juzgarlas, los prejuicios son las razones de los estúpidos.
P.-Decía Ray Loriga en una entrevista: No llevo anillos y tatuajes por esnobismo, significan una postura radical ética. 
R.-Son tres palabras que nunca he dicho juntas. Postura es un horror, ética es peligroso y ¿radical?: yo no soy un radical, soy una persona abierta a estímulos diferentes y quizá excesivos, sólo soy radical de la dispersión. Los tatuajes y los anillos no son más que una estética.
P.-¿Le da mucha importancia al aspecto físico? 
R.-Para casarme con alguien, sí; para leer un libro, no. No creo que a Dostoievski le sentaran muy bien unos vaqueros ajustados, pero me trae al pairo.
P.-¿Y al suyo personal? 
R.-Sí, al mío sí, pero no paso mucho tiempo en las tiendas. Tengo la impresión de llevar toda mi vida de escritor defendiéndome de mi estética, no le doy más importancia a mi atuendo que otros a su corbata y a su traje.
P.-En Caídos del cielo, ¿hay un homenaje al punkismo sentimental que significó la película de Dennis Hopper y antes el tema musical de Neil Young, cuyo título han ido robando? 
R.-La película, claro, es una de mis referencias, me entusiasma. Parece que el cine adolescente lo inventó Tarantino, y no, hay una falta de memoria... Me interesa eso que llamas punk sentimental: me identifico absolutamente con esa especie de violencia sentimental.
P.-Sin hacer sociología, la película de Hopper, ¿puede resumir el espíritu de una generación fuera de juego? 
R.-Nunca me he vinculado con esa tendencia sociológica. Lo que sí es cierto es que la película puede enganchar con cierta sensibilidad que no pasa con los años, igual que Rimbaud es el mito de la adolescencia creadora. Yo no creo que con mis libros se pueda estudiar a una generación, yo no sé donde va la gente, ni siquiera sé adónde voy yo, no soy ningún flautista de Hamelin.
P.-Estados Unidos nos contagió el miedo al sida y ahora exporta la paranoia del asesino circunstancial: te mato porque tengo una pistola. 
R.-La pistola en mi película es un pretexto, de hecho no me interesa el asunto de las pistolas, me interesa la violencia como punta armada de una ira adolescente. El chico en realidad mata una cierta maldad que hay escondida detrás de mucha gente, él mata a quien no quiere ser, al concepto machista, la falta de respeto que hay en cierta manera de mirar a las mujeres. Pero es sólo metáfora, si no yo cogería una pistola en vez de hacer películas. La literatura siempre se ha apoyado en los crímenes, en las traiciones, en los asesinatos. Todo era por celos, o por tierras y conquistas, lo que fuera, igual de absurdo. Matar por Francia no es más noble que matar por tu madre o porque sí. Yo creo que no hay nada más absurdo que tirar una bomba atómica sobre Hirosima y matar a un millón de personas que ni siquiera sabes quiénes son.
P.-No deja de ser paradójico que mientras usted rodaba la película, un tipo de Burgos protagonizaba un asesinato triple por azar, seguido de road movie, que podría parecerse a su argumento. 
R.-La relación es mínima, aunque sí, existe. Pero yo soy muy torpe para las lecturas sociológicas, hay cosas que no sé cómo leer, como todos estos asesinatos de niños, y la prostitución infantil que se da en la Europa ultracivilizada: aterrador. No sé cómo relacionarlo con lo real, si son unos dementes aislados o si es algo que se genera socialmente.
P.-¿Cree que las cosas suceden así, sin explicación, sin orden, porque sí? 
R.-También sucede que nos llenan las cafeterías con unos tipos con pistola con los que hay que convivir, o que te tratan como un criminal por el hecho de no tener un aspecto que agrade.
P.-Su público esperará encontrar al Tarantino español, sin embargo, su película parece más la réplica europea y aséptica al ketchup americano. 
R.-Es radicalmente europea. A mí me entusiasma el cine americano, y Scorsese, pero se ha copiado tanto. La libertad se ha convertido en un concepto económico: se permite lo que vende.
P.-Además de evitar mostrar la sangre, tampoco es explícito con el sexo. 
R.-Son opciones de estilo. Está construida a base de pequeñas elipsis, es muy interesante lo que no se ve. El sexo se convierte en una tensión alargada y constante que no llega a ser explícita, y tiene mucho que ver con el sexo adolescente, cuando la idea ocupa mucho más que el sexo en sí mismo. Me revienta y me revelo contra el sexo de anuncio: suena una música y dos tíos empiezan a follar, a agarrarse a las lámparas con unas posturas tan sofisticadas.
P.-Ray, ¿por qué siempre elige mujeres duras pero que con cierto aspecto débil, como si demandaran protección? 
R.-Yo creo que soy yo el que demanda cierta protección física.
P.-¿Pero usted no era boxeador? 
R.-Eso no basta con las mujeres, las mujeres pegan golpes invisibles que no los ves venir. Tengo un gran respeto por las mujeres, "los negros del mundo", como dijo Lenon; y encima ahora dicen que el feminismo está pasado, mientras ellas siguen siendo maltratadas social y físicamente. En mi obra, la mujer nunca es un componente anecdótico o sexual ni nada similar. Me gustan las mujeres inteligentes, como me gustan los escritores inteligentes. Soy un combativo defensor de la igualdad absoluta, y no creo que las mujeres tengan que convertirse en algo tan bruto como los hombres, unos tipos con bigote que se sientan a tu lado a comentarte el fútbol. A la igualdad se llega respetando la diferencia, no imponiendo una clonación.
P.-Debajo de esa apariencia de duro e incluso violento que muchos le figuran, es usted un tipo muy sensible, bueno. 
R.-No soy un tipo duro, no entiendo por qué tengo esa fama. Sí soy sentimental, aunque la palabra me dé grima. Mi abuela decía una frase que me encanta: "Se pusieron sentimentales, que es lo que hace la gente sin sentimientos".
P.-¿Tuvo problemas por ser un adolescente sensible? 
R.-Tenía problemas porque no me gustaba lo que tenía alrededor. Hay una edad en que las cosas son obligatorias, como hacer la primera comunión o estudiar derecho o correr un maratón, y lo peor es que a mucha gente esa edad se le prolonga hasta la muerte, y siempre hace lo que se le supone.
P.-¿Siempre ha hecho lo que ha querido? 
R.-He intentado sacudirme los pensamientos que no eran míos, que es la forma de tratar luego de hacer lo que quieres. Yo creo que la libertad es algo mental, no tanto de acción.
P.-¿Y en cambio, se siente obligado a mostrarse frío? 
R.-Si uno escatima las pasiones se produce una demanda. Por saturación, se produce el efecto contrario. Pero hay una frialdad, un cinismo al que ahora la gente se siente obligada, que no me parece positivo: es muy fácil, te salva de definirte, pero hay que tener cojones y decir: yo defiendo esto.
P.-¿Será que ya nada emociona? 
R.-Será cobardía emocional, y a mí me revienta. La gente ha de tomar una opción, sobre todo aquéllos que crean. A la guerra hay que ir con algo, además no es justo que si yo llevo algo tú no lleves nada, porque entonces nos reímos sólo de mí y eso no tiene gracia.






(La entrevista la firma Elena Pita y la fotografía de Chema Conesa. Se puede encontrar, a día 20 de julio de 2015, en internet: http://www.elmundo.es/larevista/num95/textos/ray1.html)


sábado, 4 de julio de 2015

“He vivido esperando la revelación”, entrevista a Valente, La Vanguardia, 3 de mayo de 2000, por Ima Sanchís





Ima Sanchís: ¿Qué ha marcado su biografía?

José Ángel Valente: –Que los americanos lanzaran la bomba atómica y que los alemanes asesinaran judíos. ¿Sabe qué pienso?

IS: –¿Qué?

JAV:–Que todo el inmenso progreso tecnológico de Occidente no va ni de lejos acompañado por una moral intelectual equiparable.

IS: –Es usted radical.

JAV: –Me critican por ello, pero no puedo no ser radical en las cosas que me importan radicalmente.

IS:–¿Su primer sentimiento ideológico?

JAV: –Cuando tenía siete años, mi padre, que era de derechas, me llevó a un monasterio donde tenían encerrados a unos que llamaban “rojos”. Yo pensaba que me encontraría con unos señores de color rojo y me topé con gente desahuciada que me miró intensamente. Algo muy importante se intercambió en esas miradas: desde entonces yo soy rojo.

IS: –¿Y cómo le ha ido?

JAV: –No puedo quejarme. Durante muchos años he sido funcionario internacional, y eso me ha dado medios para vivir. Pero mi interioridad no estaba allí.

IS: –¿Dónde estaba?

JAV: –Yo he vivido retirado en mi desierto interior y eso me ha permitido escribir.

IS: –¿Y quién ha entrado ahí?

JAV: –Nadie, ni siquiera la palabra. Porque como dice Novalis no es escritor el que cree dominar el lenguaje, sino el que deja que el lenguaje hable en él.

IS: –Una experiencia espiritual.

JAV: –... Y tiene poco que ver con lo que llaman literatura. La política literaria, los premios, las academias, son un mundo secundario. Al poeta le define la experiencia espiritual.

IS: –¿Y ha sido hermosa o dolorosa?

JAV: –Me ha llevado a lugares insospechados. He vivido esperando que se descubra la revelación y la espera merece la pena.

IS: –Hábleme de esas revelaciones.

JAV: –La primera ocurrió con mi primer poema: “Cruzo un desierto y su secreta desolación”. Después escribí para entenderlo.

IS: –¿Y qué ha entendido?

JAV: –Que la poesía es la experiencia reconstruida por la memoria. La experiencia es importante, pero lo es más su reconstrucción.

IS: –Pues reconstrúyase, señor Valente.

JAV: –Yo me parezco a Aquiles.

IS: –¿?

JAV: –Aquiles se educó entre mujeres, y eso es muy importante. A mi madre la recuerdo siempre embarazada. Los hijos se los iba pasando a su hermana, mi tía Lucía Valente, para la que siempre he escrito poemas.

IS: –Entonces, fue importante en su vida.

JAV: –Mucho, porque en aquella época se educaba al niño sobre el principio de que debía ser distinto a la mujer, haciéndole perder los valores femeninos que me parecen esenciales. Yo dormí con mi tía hasta los 14 años. Pero hay una cosa más que me define.

IS: –Usted dirá.

JAV: –Hubo un sacerdote en Orense, don Basilio, que partió al exilio pero le pidió a mi padre que guardara su biblioteca: “La Regenta”, la Biblia y todos los novelistas eróticos de la época, que yo leía frenética y masturbatoriamente. Le debo mucho a ese veneno.

IS: –¿Y del amor qué ha aprendido?

JAV: –El primero me hizo sentir la gravitación del otro. Con el primer matrimonio cumplí mi función reproductora. Con el segundo establecí una relación amorosa profunda: hemos vivido y vivimos para el amor.

IS: –Todo un logro.

JAV: –Sí, en la relación amorosa esa elevación de la carne hacia el espíritu se cumple plenamente. La unión sexual te puede llevar a mundos desconocidos, como si flotaras sobre el universo. Sus efectos son más poderosos que la más potente de las drogas.

IS: –... Pero hemos dividido el sexo del amor.

JAV: –Radicalmente. La Iglesia siempre ha presentado lo carnal como pecado y es una gran mentira que nos empobrece.

IS: –¿Qué significó para usted la paternidad?

JAV: –Mucho. Yo fui educado de manera represiva y me pasé al otro lado. Quizá si hubiera sido más autoritario no habría ocurrido...

IS: –¿Qué ocurrió?

JAV: –Tuve un solo hijo varón, y este hijo mío empezó muy pronto con la droga, a los 16 años, y a los 33 murió. Me identifiqué mucho con él, éramos la misma persona.

IS: –Entonces, hubo comunicación...

JAV: –Profundísima. Yo traté de meterme en su medio y vi morir a adolescentes bellísimos. Luché a su lado todo lo que pude, pero se cansó de vivir.

IS: –¿Sobredosis?

JAV: –Sí. En esos momentos, ¿qué podemos ofrecerles a esos jóvenes? Los valores comunitarios habían sido rotos. Creo que es el gran fracaso de mi generación. No pudimos sostener nuestros ideales en nuestra propia vida ni en la vida de nuestros hijos.

IS: –¿Hay algo que no contenga poesía?

JAV: –Todo, también la poesía entra en el territorio de lo feo, del terror, del horror...

IS: –¿Algún pudor que no haya superado?

JAV: –No, porque sé que la poesía es una garantía de libertad. Cuánto más nos amenacen los mensajes prefabricados, las mentiras televisivas, mayor importancia va a tener la palabra poética. Tenemos que acostumbrarnos a oír el silencio. Hay que cruzar el desierto.

IS: –¿Y si allí nos espera la tristeza?

JAV: –Es necesaria, nos ayuda a reflexionar. La tristeza y la alegría son complementarias.

IS: –¿El poeta debe ser un camaleón?

JAV: –Sí. Como decía Keats, el poeta tiene que aniquilar su identidad para dejar que el universo pase a través de él. Yerra el poeta que habla de su experiencia personal. ¡Que se lo vaya a contar a su abuela!



(http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2000/05/03/pagina-100/34040459/pdf.html)



jueves, 18 de junio de 2015

Edmond Jabès



"Edmond Jabès considera que escribir es responder a todas las voces del pasado y a la propia, a una voz profunda e íntima que interpela al porvenir."
(Cuesta Abad, en el artículo La raíz del fragmento, Revista La alegría de los naufragios, p. 30)


Edmond Jabès (1912-1991)




La muerte



Por no haber venido
la muerte

está siempre llegando.


jueves, 11 de junio de 2015

Max Frisch



"La gran cuestión para un escritor es la confrontación del lenguaje con la realidad. El lenguaje normal reproduce formas de poderes. La escritura revela, en cambio, el mundo escondido; es subversiva. El escritor no se retira a una torre de marfil, sino a una fábrica de dinamita. La impugnación del lenguaje dominante puede hacerse negativamente, por el silencio, o positivamente, imaginando nuevas formas de expresión."


Max Frisch



martes, 26 de mayo de 2015

Sobre lo efímero y falso (Valente y Lloréns)



"Las conexiones con lo ajeno son, por supuesto, necesarias, pero sólo tendrán significación real si encuentran fundamento en un a previa y profunda recuperación de lo propio. No es posible ponerse a la hora de relojes foráneos desde posiciones a veces flagrantemente regresivas respecto a la tradición propia y con frecuencia próxima, que no ha de confundirse con la pétrea o córnea visión tradicionalista de esa misma tradición. Sin un terreno donde lo importado pueda sedimentarse y ser asimilado en profundidad, toda supuesta innovación será artículo colgadizo y efímero para ostentación y brillo de jóvenes momentáneos, aspirantes a ingreso en antologías negociadas. Los arbitristas de las improvisadas 'conexiones' suelen ser, en considerable medida, los productores de lo que Vicente Lloréns ha llamado 'el persistente anacronismo de la cultira española'. Lloréns ha descrito muy bien ese fenómeno refiriéndose al primer tercio del siglo XIX. 'Ocurrió entonces -escribe- lo que había de ocurrir otras veces, no sólo en el aspecto literario, en la España moderna. Un largo y penoso esfuerzo para ponerse a tono con el espíritu del tiempo, y cuando el objetivo parecía logrado, ya tal espíritu había tomado una nueva dirección. De ahí la confusión, el tropel innovador y el persistente anacronismo de la cultura española, que vive en los tiempos modernos no sólo en una posición de inseguridad, sino moviéndose constantemente a contratiempo.'
El tropel innovador pronto descubre su naturaleza real de servum pecus, y deja ver bajo su momentánea espuma un fondo irreductible de tribalismo y mediocridad."



viernes, 22 de mayo de 2015

Breves apuntes sobre el concepto de origen en Valente




El concepto de origen adopta en la obra de Valente varios aspectos, aunque podríamos destacar, siguiendo lo expresando por David Conte Imbert, que “la figuración de mayor alcance lo sueña como una palabra primordial, o matriz, que se situaría en el vacío germinal de todo el abanico lingüístico”. En este mismo estudio, sostiene Conte que la palabra poética de Valente “actúa como una fuerza innominada en la realidad misma de las figuraciones lingüísticas”. Pero, por otro lado, “esta palabra es puro vacío germinal que ha de ser circunscrito como tal: el lenguaje reconoce en este vacío lo innominable que no llega a ser siquiera palabra”. Se obtienen, en consecuencia, dos formas de acercarse a la palabra de Valente. La primera es aquella que “piensa la realidad innominada de una palabra primordial” y, así, “recurre a todo el legado de la mística y al topos de lo inefable o del lenguaje insuficiente”[1]. Mientras “la segunda postura recurre, por el contrario, a una figuración de lo originario que se desarrolla en torno al puro vacío germinal”. Es decir, “lo que nos propone no es una relación entre palabra y silencio, sino la transmutación de la opacidad lingüística en concreción material”[2].
También es revelador sobre la problemática del origen en Valente el artículo de José Manuel Cuesta Abad, titulado “La enajenación de la palabra”[3]. Para Cuesta Abad, “el lenguaje poético genera lo esencial y sintetiza con su poderosa, paradójica multiformidad la tenaz dispersión de lo que llamamos Ser”. Desde esta perspectiva, “la poesía de J. A. Valente representa, (…), una interesante penetración en los contenidos enigmáticos de la palabra creativa, un intento de sondear el fondo mítico del lenguaje poético que revela progresivamente la persistencia de ciertas transformaciones que han destruido o subvertido la simbología tradicional de la imaginación estética.” (Abad, 1995: 50-51).



[1] Conte Imbert, D. (2007), José Ángel Valente y Martin Heidegger, desde las divergencias entre poesía y filosofía, en Referentes europeos en la obra de Valente, Publicaciones de la Cátedra José Ángel Valente de Poesía y Estética, IV, USC, Santiago de Compostela, p. 99.  
[2] Íbid. p. 102
[3] José Manuel Cuesta Abad, La enajenación por la palabra (Reflexiones sobre el lenguaje poético en Valente), en El silencio y la escucha, edición Teresa Hernández Fernández, Cátedra, Madrid, 1995, pp- 49-77.



miércoles, 13 de mayo de 2015

The Cloud of Unknowing



"Porque el silencio no es Dios ni la palabra es Dios (...). Dios está oculto entre ambos."
The Cloud of Unknowing, Anónimo


sábado, 25 de abril de 2015

Acuso a mi generación



"Acuso a mi generación de impotente para crear o realizar un espíritu propio, hecho de verdad, de vida, en fin, hecho de sana y auténtica inspiración humana. Presiento desde hoy un balance desastroso de mi generación, de aquí a unos quince años."

César Vallejo



jueves, 12 de marzo de 2015

Rimbaud




"Maintenant je suis maudit, j'ai horreur de la patrie"

y

"Je finis par trouver sacré le désorde de mon esprit."


(Rimbaud)