viernes, 22 de mayo de 2015

Breves apuntes sobre el concepto de origen en Valente




El concepto de origen adopta en la obra de Valente varios aspectos, aunque podríamos destacar, siguiendo lo expresando por David Conte Imbert, que “la figuración de mayor alcance lo sueña como una palabra primordial, o matriz, que se situaría en el vacío germinal de todo el abanico lingüístico”. En este mismo estudio, sostiene Conte que la palabra poética de Valente “actúa como una fuerza innominada en la realidad misma de las figuraciones lingüísticas”. Pero, por otro lado, “esta palabra es puro vacío germinal que ha de ser circunscrito como tal: el lenguaje reconoce en este vacío lo innominable que no llega a ser siquiera palabra”. Se obtienen, en consecuencia, dos formas de acercarse a la palabra de Valente. La primera es aquella que “piensa la realidad innominada de una palabra primordial” y, así, “recurre a todo el legado de la mística y al topos de lo inefable o del lenguaje insuficiente”[1]. Mientras “la segunda postura recurre, por el contrario, a una figuración de lo originario que se desarrolla en torno al puro vacío germinal”. Es decir, “lo que nos propone no es una relación entre palabra y silencio, sino la transmutación de la opacidad lingüística en concreción material”[2].
También es revelador sobre la problemática del origen en Valente el artículo de José Manuel Cuesta Abad, titulado “La enajenación de la palabra”[3]. Para Cuesta Abad, “el lenguaje poético genera lo esencial y sintetiza con su poderosa, paradójica multiformidad la tenaz dispersión de lo que llamamos Ser”. Desde esta perspectiva, “la poesía de J. A. Valente representa, (…), una interesante penetración en los contenidos enigmáticos de la palabra creativa, un intento de sondear el fondo mítico del lenguaje poético que revela progresivamente la persistencia de ciertas transformaciones que han destruido o subvertido la simbología tradicional de la imaginación estética.” (Abad, 1995: 50-51).



[1] Conte Imbert, D. (2007), José Ángel Valente y Martin Heidegger, desde las divergencias entre poesía y filosofía, en Referentes europeos en la obra de Valente, Publicaciones de la Cátedra José Ángel Valente de Poesía y Estética, IV, USC, Santiago de Compostela, p. 99.  
[2] Íbid. p. 102
[3] José Manuel Cuesta Abad, La enajenación por la palabra (Reflexiones sobre el lenguaje poético en Valente), en El silencio y la escucha, edición Teresa Hernández Fernández, Cátedra, Madrid, 1995, pp- 49-77.



miércoles, 13 de mayo de 2015

The Cloud of Unknowing



"Porque el silencio no es Dios ni la palabra es Dios (...). Dios está oculto entre ambos."
The Cloud of Unknowing, Anónimo


sábado, 25 de abril de 2015

Acuso a mi generación



"Acuso a mi generación de impotente para crear o realizar un espíritu propio, hecho de verdad, de vida, en fin, hecho de sana y auténtica inspiración humana. Presiento desde hoy un balance desastroso de mi generación, de aquí a unos quince años."

César Vallejo



jueves, 12 de marzo de 2015

Rimbaud




"Maintenant je suis maudit, j'ai horreur de la patrie"

y

"Je finis par trouver sacré le désorde de mon esprit."


(Rimbaud) 







viernes, 6 de febrero de 2015

A man writes because he's tormented, because he doubts




Fotograma de la película "La zona", de Tarkovski





Bachelard



"Poseo el mundo tanto más cuanta mayor habilidad tenga para miniaturizarlo. Pero de paso hay que comprender que en la miniatura los valores se condensan y se enriquecen. No basta una dialéctica platónica de lo grande y de lo pequeño para conocer las virtudes dinámicas de la miniatura. Hay que rebasar la lógica para vivir lo grande que existe dentro de lo pequeño."
(Gaston Bachelard, en 
'La poética del espacio')









Kropotkin



"El comerciante que tiene capital no necesita moverse del escritorio para enriquecerse. Telegrafía a un comisionista la orden de comprar cien toneladas de té; fleta un buque, y a las pocas semanas tiene en su poder el cargamento. Ni siquiera corre el riesgo de la travesía, porque están asegurados su té y el buque… Pero, ¿cómo ha podido encontrar hombres que se hayan resuelto a hacer la travesía, ir a China y volver, trabajar de firme, soportar fatigas y arriesgar su vida por un salario ruin? ¿Cómo ha podido encontrar en los docks cargadores y descargadores, a quienes pagaba lo preciso nada más que para no dejarlos morir de hambre mientras trabajaban? ¿Cómo? ¡Porque están en la miseria! Id a un puerto de mar, visitad los cafetuchos de los muelles, observad a esos hombres que van a dejarse embaucar, pegándose a las puertas de los docks, que asaltan desde el alba, para ser admitidos a trabajar en los buques. Ved esos marineros, contentos de enrolarse para un viaje lejano, después de semanas y meses de espera; toda su vida la han pasado de buque en buque y subirán aún a otros, hasta que algún día desaparezcan entre las olas.
Multiplicad los ejemplos, elegidlos donde os parezca, meditad sobre el origen de todas las fortunas grandes o pequeñas, procedan del comercio, de la banca; de la industria o del suelo. En todas partes comprobaréis que la riqueza de unos está formada por miseria de otros.
Una sociedad anarquista no tendría que temer al Rothschild desconocido que fuera a establecerse de pronto en su seno. Si cada miembro de la comunidad sabe que después de algunas horas de trabajo productivo tendrá derecho a todos los placeres que proporciona la civilización, a los profundos goces que la ciencia y el arte dan a quienes la cultivan, no irá a vender su fuerza de trabajo por una mezquina pitanza; nadie se ofrecerá para enriquecer al susodicho Rothschild. Sus monedas serán rodajas metálicas, útiles para diversos usos, pero incapaces de producir crías."
De "La conquista del pan", de Piotr Alexéievich Kropotkin